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Bombardeo ruso masivo contra Kiev deja al menos 9 muertos

Rusia atacó Kiev con 27 misiles balísticos y 185 drones: al menos 9 muertos y 30 heridos. Ucrania denuncia falta de interceptores Patriot para defenderse.

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Bomberos trabajan en un edificio de apartamentos alcanzado por un ataque con misiles rusos en Kiev

Al menos nueve personas murieron y 30 resultaron heridas en Kiev durante la madrugada del sábado 1 de agosto de 2026, después de que Rusia lanzara uno de los ataques con misiles más intensos de las últimas semanas contra la capital ucraniana, en un nuevo episodio que expuso las limitaciones de la defensa aérea de Ucrania.

Explosiones consecutivas en la capital

El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, informó del ataque a través de Telegram apenas comenzaron las explosiones. En un primer mensaje habló de tres fallecidos, una cifra que horas después fue actualizada por el servicio de emergencias hasta llegar a nueve muertos. “Explosiones en la ciudad. Kiev está siendo atacada con misiles balísticos. ¡Permanezcan en los refugios!”, escribió Klitschko mientras la ciudad se sacudía. Periodistas presentes en la capital reportaron haber escuchado más de diez explosiones consecutivas en un lapso breve.

El ataque provocó un incendio en un edificio de cinco pisos en el distrito de Solomianski, uno de los puntos más afectados por la ofensiva, donde equipos de emergencia trabajaron durante horas para controlar las llamas y rescatar a los residentes atrapados.

Una noche de bombardeo a gran escala

Según el recuento oficial, durante la noche Rusia lanzó un total de 35 misiles contra distintos puntos de Ucrania, de los cuales 27 fueron misiles balísticos, además de 185 drones de ataque de diversos tipos. Aunque Kiev concentró la peor parte del ataque, los proyectiles y drones también alcanzaron las regiones de Dnipro, Sumy, Kharkiv y Poltava, extendiendo el impacto de la ofensiva a buena parte del territorio ucraniano.

La defensa aérea, al límite

El presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, reconoció que la respuesta antiaérea fue prácticamente inexistente frente a la magnitud del ataque: solo se interceptó un misil balístico durante toda la noche, “simplemente porque no hay interceptores para los sistemas Patriot”, explicó.

Esa escasez de munición para los sistemas Patriot —los más eficaces de los que dispone Ucrania para frenar misiles balísticos— se ha convertido en uno de los principales reclamos de Kiev ante sus aliados occidentales. El ministro de Asuntos Exteriores ucraniano, Andrii Sybiha, insistió en la urgencia del reclamo: “Necesitamos urgentemente sistemas adicionales de defensa aérea y antimisiles, así como interceptores”, afirmó, y añadió una advertencia que resume la lógica estratégica de Kiev: “La batalla por el control del espacio aéreo definirá la trayectoria de esta guerra. Cuanto más fuerte sea el escudo aéreo sobre Ucrania, más cerca estará la paz”.

Un intercambio de golpes entre ambos bandos

El bombardeo contra Kiev llegó apenas un día después de que Ucrania atacara objetivos dentro de territorio ruso. Un bombardeo nocturno ucraniano provocó un incendio en el centro logístico que la empresa rusa de comercio electrónico Wildberries tiene en Volgogrado. Kiev acusa a esa compañía de almacenar piezas de drones y de prestar apoyo logístico al ejército ruso, una acusación que Moscú no ha respondido públicamente.

En la región fronteriza rusa de Bélgorod, las autoridades locales denunciaron, por su parte, la muerte de un civil y tres heridos como consecuencia de ataques que atribuyeron a las fuerzas armadas ucranianas, en un nuevo capítulo del intercambio de golpes que ambos países mantienen a ambos lados de la frontera.

Washington, entre la presión y la cautela

La creciente urgencia ucraniana por obtener más interceptores llegó también a Washington. El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, habló por teléfono con Zelensky para discutir la situación de la defensa aérea ucraniana y la necesidad de acelerar el envío de misiles Patriot.

Consultado sobre si su Gobierno permitirá que Ucrania fabrique interceptores Patriot en colaboración con la empresa estadounidense Raytheon, Donald Trump respondió con cautela: “Hay que ser muy prudentes, pero también muy cuidadosos. No hemos llegado a un acuerdo al respecto. Lo estamos considerando, pero es difícil ceder ese tipo de tecnología. Y no creo que esto llegue a suceder. Hay personas a las que se les da esa tecnología y que algún día podrían volverse en tu contra”. La respuesta deja en el aire una de las demandas centrales de Kiev, que ve en la producción propia de interceptores una vía para reducir su dependencia de los envíos occidentales.

El mes más letal en cuatro años

El ataque contra Kiev se produce en un contexto ya de por sí crítico para la población civil ucraniana. Naciones Unidas confirmó que junio de 2026 fue el mes más mortífero para los civiles en Ucrania desde abril de 2022, un dato que subraya la intensidad con la que la guerra sigue golpeando a la población fuera de las líneas de combate, más de cuatro años después de la invasión rusa.

Lo que viene

Con la defensa aérea ucraniana debilitada por la falta de interceptores y los bombardeos rusos manteniendo su intensidad, la presión sobre los aliados occidentales —y en particular sobre Washington— para acelerar el envío de sistemas Patriot seguirá creciendo. La respuesta de Trump sugiere que, por ahora, Estados Unidos prefiere mantener el control sobre esa tecnología, incluso mientras el número de víctimas civiles en Ucrania continúa en ascenso.