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EE. UU. impone aranceles de hasta el 12.5% a 60 países: la trastienda de la nueva guerra comercial

La administración de Donald Trump reemplaza las tarifas universales temporales tras el fallo del Supremo e impone nuevas barreras a más de 60 economías.

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La jugada política detrás de los nuevos impuestos de importación

En las primeras horas de este viernes 24 de julio de 2026 (06:01 GMT), la Casa Blanca activó una orden ejecutiva que impone tarifas de entre el 10% y el 12.5% a productos de más de 60 naciones.

Esta medida busca institucionalizar el proteccionismo económico tras la expiración de los gravámenes temporales decretados en febrero, los cuales funcionaban como una solución puente luego de que el Tribunal Supremo de Estados Unidos declarara inconstitucional el arancel universal previo.

Puntos clave del anuncio político:

  • Nuevas investigaciones en marcha: A diferencia de las tarifas generales anteriores, el Departamento de Comercio sustentó la medida en investigaciones de meses sobre presuntas ‘prácticas comerciales desleales’ para darles mayor solidez legal frente a demandas en los tribunales.
  • Reacciones e impacto bursátil: Los mercados en Asia abrieron con marcadas caídas —superando el 5% en Seúl— debido a la incertidumbre en los sectores de manufactura y tecnología de exportación.
  • La postura frente a los socios regionales: Paralelamente, Washington amenazó con subir hasta un 50% los aranceles a ciertos productos canadienses, mientras el gobierno mexicano avanza en reuniones bilaterales para revisar las cláusulas del T-MEC.

¿Qué consecuencias tendrá para el consumidor y la inflación global?

Aunque el argumento oficial es incentivar la relocalización de la producción dentro del territorio estadounidense, analistas internacionales coinciden en que el costo financiero recaerá a corto plazo sobre las cadenas de suministro finales.

Análisis geopolítico: Esta agresiva reestructuración comercial apunta a asegurar un marco tarifario permanente que sobreviva a la presente administración, forzando a los socios globales a renegociar tratados bilaterales de forma individual.