Francia prohíbe las redes sociales a menores de 15 años
Francia se convierte en el primer país de la UE en prohibir el acceso a redes sociales a menores de 15 años; la ley entra en vigor el 1 de septiembre.
Una ley pionera en la Unión Europea
El Senado y la Asamblea Nacional de Francia aprobaron el 21 de julio una ley que prohíbe a los menores de 15 años acceder a redes sociales, la primera medida de este tipo en la Unión Europea. La normativa forma parte de la agenda del presidente Emmanuel Macron, quien ha impulsado en los últimos años distintas iniciativas para regular el uso de la tecnología entre los más jóvenes.
La ley entrará en vigor el 1 de septiembre. A partir de esa fecha, las plataformas digitales tendrán un plazo adicional de cuatro meses para cerrar las cuentas de usuarios menores de edad ya existentes. Además, deberán implementar sistemas de verificación de edad, con el aval del regulador de datos francés, para impedir el acceso de nuevos usuarios que no cumplan con el límite establecido.
El antecedente australiano
Francia se convierte así en el primer país de la Unión Europea en aplicar una restricción de este tipo, aunque no es el primero en el mundo: Australia había implementado en diciembre pasado una medida similar, que eleva el límite de edad hasta los 16 años.
La decisión se apoya en datos sobre el uso del teléfono móvil entre los adolescentes franceses. Según cifras citadas en el debate legislativo, uno de cada dos adolescentes en Francia pasa entre dos y cinco horas diarias frente a la pantalla del celular, mientras que el 90% de los menores de entre 12 y 17 años accede a internet a diario desde su teléfono.
Apoyo de las familias y críticas políticas
La medida cuenta con respaldo entre numerosas familias preocupadas por el impacto de las redes sociales en la salud mental de los adolescentes. Gaëlle Berbonde, madre citada durante el debate público, resumió el sentir de buena parte de los padres al señalar que “lo único que podemos hacer es proteger a nuestros hijos”.
Sin embargo, la ley no está exenta de críticas. El partido de izquierda La Francia Insumisa cuestionó su constitucionalidad y advirtió sobre los riesgos de una aplicación efectiva de la norma. Por su parte, varias empresas tecnológicas han manifestado su oposición a este tipo de restricciones generales, argumentando dificultades técnicas y legales para su implementación.
El debate sobre cómo proteger a los menores en el entorno digital, sin embargo, continúa ganando terreno en Europa, y la experiencia francesa podría convertirse en un modelo de referencia para otros países del bloque.
Fuentes: Infobae.