Trump anuncia acuerdo preliminar con Irán y el petróleo se desploma
Trump ordenó suspender nuevos ataques contra Irán tras un acuerdo preliminar; el petróleo cae más de 5% mientras Teherán muestra escepticismo sobre el pacto.

El precio del petróleo se desplomó el domingo 2 de agosto de 2026 después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenara a las fuerzas estadounidenses suspender cualquier nuevo ataque contra Irán, en medio de un anuncio que reconfiguró de golpe las expectativas sobre el conflicto en Medio Oriente.
Una caída brusca en los mercados
El crudo estadounidense West Texas Intermediate (WTI) retrocedió alrededor de un 5,5%, hasta situarse cerca de los 80 dólares por barril, mientras que el Brent, referencia internacional, bajó un 5,6%, hasta unos 83 dólares. El movimiento reflejó el alivio inmediato de los mercados ante la posibilidad de que el conflicto que había mantenido en vilo al suministro energético global comenzara a desescalar.
El anuncio de Trump en Truth Social
Trump comunicó la decisión el sábado por la noche a través de su red social, Truth Social, donde afirmó que tanto Irán como “otros países de Medio Oriente” habían solicitado tiempo adicional para cerrar un acuerdo. El mandatario aseguró haber frenado personalmente una ofensiva de gran magnitud: “iba a ser, por mucho, el mayor [ataque] desde la Segunda Guerra Mundial”, escribió.
Según el planteamiento difundido por la Casa Blanca, el eventual pacto contemplaría la reapertura “inmediata, completa y total” del estrecho de Ormuz —la vía marítima por la que transita una porción crítica del petróleo mundial— además del fin de lo que Washington describe como la amenaza nuclear iraní. Trump añadió que Israel se sumaba al compromiso, una afirmación que las autoridades israelíes no confirmaron de manera pública.
Un conflicto que lleva meses escalando
La tregua anunciada llega tras casi medio año de hostilidades. El conflicto había estallado el 28 de febrero de 2026, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron ataques conjuntos contra Irán, un episodio que disparó el precio del petróleo por encima de los 100 dólares el barril durante la primavera. Un alto el fuego posterior colapsó y los combates se reanudaron el 8 de julio, devolviendo la incertidumbre a los mercados energéticos y a buena parte de la región.
Trump indicó que las nuevas conversaciones con Irán comenzarían el lunes, aunque no ofreció detalles sobre el formato de esas negociaciones ni sobre quiénes participarían por parte iraní.
Teherán responde con escepticismo
La reacción desde Irán ha sido de cautela, cuando no de abierta desconfianza. La agencia semioficial Fars, vinculada a la Guardia Revolucionaria, calificó el anuncio de Trump como una “retirada reiterada de sus amenazas”, en un tono que sugiere que Teherán no da por cerrado ningún acuerdo. El vocero de la Cancillería iraní fue más específico al insistir en que los entendimientos alcanzados con Omán sobre una nueva ruta de navegación no implican, en ningún caso, la reapertura del estrecho de Ormuz tal como la describió Washington.
Esa discrepancia entre la narrativa estadounidense y la versión iraní deja en el aire uno de los puntos centrales del supuesto pacto, precisamente el que más impacto tendría sobre el mercado petrolero global.
El precio sigue por encima de los niveles previos a la guerra
Pese a la fuerte caída del fin de semana, el crudo estadounidense se mantiene todavía cerca de un 20% por encima de los niveles registrados antes del inicio del conflicto en febrero. El encarecimiento sostenido del petróleo había repercutido directamente en el precio de la gasolina, el combustible de aviación y otros productos dependientes del transporte por diésel, generando episodios de racionamiento y cierres esporádicos de escuelas y oficinas en distintos países afectados por la escasez y el alza de costos.
Otro frente: la advertencia sobre Hamas
En paralelo al anuncio sobre Irán, la Guardia Revolucionaria iraní lanzó una advertencia distinta, referida a otro de los frentes abiertos en la región: sostuvo que el plan de Estados Unidos para desarmar a Hamas “fracasará”, una declaración que añade otra capa de tensión a un escenario regional que dista de estar plenamente estabilizado, incluso con la posible tregua entre Washington y Teherán.
Lo que viene
La atención se traslada ahora a las conversaciones que Trump aseguró que comenzarían el lunes. El resultado de esos encuentros será determinante para saber si la caída del petróleo del fin de semana marca el inicio real de una desescalada o si, como sugieren las señales desde Teherán, se trata de un respiro temporal en un conflicto que ya ha atravesado varios ciclos de alto el fuego fallido. Los mercados energéticos, mientras tanto, seguirán moviéndose al ritmo de cada declaración, conscientes de que el diferencial entre la versión estadounidense y la iraní sobre el estrecho de Ormuz sigue sin resolverse.